El camino entero, de la primera mirada al uso real
Método Nexo
De revisarlo todo dos veces,
a decidir tú qué hace y qué no.
Punto ADonde empieza
Lo usas todos los días y sigues revisándolo todo
Cada vez que llega esa tarea, vuelves a explicarle lo mismo.
PrimeroFase 1 · Análisis de Fugas
Miramos tu semana de verdad
¿Qué hacemos?
La real, no la que pone en el procedimiento. Las tareas que se repiten, las que pesan los lunes, y las excepciones que solo conoce quien lleva años en el oficio. Aquí todavía no se toca ninguna herramienta.
Resultados
Sales con las tareas que se repiten señaladas, y con cuáles se pueden delegar hoy mismo y cuáles no. Y con un número tuyo apuntado: cuánto tardas hoy en eso que te pesa. Ese mismo número se vuelve a mirar el último día.
DespuésFase 2 · Prototipado IA
Se monta con tu día a día
¿Qué hacemos?
Eso que ha salido de la fase 1, se convierte en un sistema concreto, con tu trabajo y la lógica que solo tiene sentido para quien lo conoce. Se prueba con un caso tuyo de verdad y se ajusta.
Resultados
La primera versión funcionando, con tus palabras y tus excepciones dentro, probada contra un caso tuyo y no contra un ejemplo de manual. Y más de un camino encima de la mesa, no una sola opción.
Y entoncesFase 3 · Despegue Funcional
Se rompe y se arregla
¿Qué hacemos?
Lo que se rompe, lo arreglamos. Lo que pide un ajuste, lo ajustamos. Es la parte que casi todo el mundo se salta, y es la que separa el «lo probé una semana y lo dejé» del «ya no lo hago de otra forma».
Resultados
El sistema aguantando los casos raros, esos que solo aparecen una vez al mes. Y tú sabiendo tocarlo cuando te cambie el trabajo, que te lo va a cambiar.
Punto BDonde acaba
Sabes qué pedirle y para qué
Así llegas y así sales. No es un recorrido idealizado y no son tres semanas de curso.
Lo difícil no es construirlo. Es saber qué hay que construir.
Con la idea ya concreta, un buen técnico la monta, y rápido. Lo que casi nadie sabe hacer es llegar hasta esa idea: sentarse contigo y entender cómo trabajas de verdad, hasta que se ve qué hay que montar.
Yo vengo del otro lado. He dirigido el trabajo que me estás contando y me he sentado enfrente de quien lo hace. Por eso construyo contigo, y no te dejo la herramienta encima de la mesa.
Hay dos maneras, y las dos valen lo mismo
No cuesta menos construirlo juntos, porque a mí no me cuesta menos: son más sesiones y más calendario.
Quieres el resultado
Te lo construyo yo
Lo recibes montado y funcionando.
Si al terminar de montarlo no ves un sistema funcionando en tu trabajo real, no seguimos y no pagas lo que queda.
Quieres saber hacerlo
Lo construimos juntos
Lo montas tú y yo voy al lado. Las sesiones van contadas en la propuesta, y las que se pasen se pagan aparte.
La misma, y aquí depende de ti también: vienes a las sesiones y haces el trabajo de en medio. De lo que montas tú los días que no apareces no puedo responder.
Se garantiza el proceso. El resultado no.
¿Cómo quieres que tu IA se comporte?
La primera pregunta que pongo encima de la mesa, antes de tocar ninguna herramienta. Y no se contesta en general: se contesta tarea por tarea.
La haces una vez
La haces cada semana
Si falla, ¿pasa algo?
Sí
No
Consejero
Tú decides al final.
Lo consultas antes de esa conversación a la que llevas días dando vueltas, te devuelve un par de cosas, y eliges tú.
Ej. preparar una conversación
Copiloto
Firmas tú, sin excepción.
Va contigo cada lunes y te deja los borradores medio escritos. Tú los miras, los tocas y los mandas.
Ej. el seguimiento de tus propuestas
Chófer
Lo hace y se va.
Le dices a dónde quieres llegar, te deja allí y se acabó. No vuelve a aparecer hasta que lo llames.
Ej. resumir un documento largo
Conserje
No te llama a la puerta.
Está ahí cada mañana haciendo lo mismo, y solo avisa si aparece algo raro. Del resto no te enteras.
Ej. etiquetar lo que entra al correo
Fuera del mapa
Y luego están las tareas donde la IA no entra. La conversación que llevas dos semanas posponiendo, mirando a la cara y sin papel preparado. Esa es tuya entera.
Pruébalo con una tuya
¿La haces una vez o cada semana?
Si se equivoca y no lo pillas, ¿pasa algo?
Contesta las dos y te digo qué hacer con ella.
Aquí sale el papel que le toca
El hombre, siempre el último validador. Aunque no en todo: si el error salta a la vista y se arregla en un minuto, no hace falta que nadie lo mire.
El error que veo cada semana: casi todos queremos un copiloto donde bastaba con un conserje. Ponemos la IA encima de cada decisión para clasificar correos, y luego la soltamos sin revisar en el correo donde nos jugamos un cliente de tres años.
A veces lo que hace falta es construir algo entero
Sistemas a medida, montados sobre cómo trabaja esa empresa concreta. No hay dos iguales. Y casi nadie llega pidiendo un sistema: llega con una frase.
«Que el equipo deje de preguntarme lo mismo cien veces.»
«Que no se invente nada y me cite de dónde lo saca.»
«Tengo todo esto suelto y no sé por dónde empezar.»
«Que escriba a mis clientes sin que parezca un robot.»
«Que entre en ese portal y me lo saque.»
«¿Y si falla y no me entero?»
Todo esto empieza por mirar
Antes de proponerte nada nos sentamos a mirar tu semana. Esa media hora no se paga. Si de ahí no sale nada que construir, te lo digo y ya está.